Poemas de Audre Lorde

 

Audre Winterfeldmarkt j

Al comienzo de su artículo “La hermana ousider Audre Lorde“, publicado en Píkara Magazine, María ptqk explica cómo Audre Lorde “es, junto con Angela Davis y bell hooks, una de las voces fundamentales del feminismo afroamericano, precursora, desde los márgenes de la academia, desde la legitimidad que le da su propia historia, de la llamada crítica decolonial.”  A él nos remitimos para más noticias y análisis de cómo se articulan activismo y escritura en la radical obra de Lorde (1934-1992).

La selección de poemas que se ofrece a continuación ha sido realizada no “atendiendo a criterios estrictamente literarios”, porque esa expresión está muerta y es venenosa y ha de desactivarse; sino en un rastreo de diferencias de potencial, condensaciones y descargas de energía semántica y pragmática. Los poemas elegidos de entre sus Collected Poems lo han sido en tanto “textos más logrados” a juicio del traductor, lo que quiera que pueda significar eso. Acaso porque conectan la situación de la voz autoral  con la posición desde la que se realiza la lectura, y en cuanto mantienen alerta, vivaces, la disposición tanto para la crítica como la escucha. Tienen algo de eslóganes, también (conforme al étimo escocés que menciona Canetti, de “grito de batalla de los muertos”).    “New Year’s Day apareció incluido en From a Land Where Other People Live (1973); “Love Poem”, en The New York Head Shop and Museum (1974); “Father, Son, and Holy Spirit” y “Coal” en Coal (1976); y el último, y para nosotros más hermoso, “Scar”, en Between Our Selves (1976).

 

Selección de poemas

 

 

 

Día de Año Nuevo

 

El día parece montado sin ganas

como un regalo para mendigos agradecidos

mejor eso que nada, la ausencia de tiempo

aunque suenan las campanas

en ciudades que no he visitado

e inscriben mi nombre sobre umbrales

que no he visto nunca

mientras extraen un hueso

o lo que sea que es tierno o feraz

del centro de los días anodinos

he olvidado

el tacto del sol

cortando a través de mañanas sin compromiso

la noche está llena de mensajes

que no puedo leer

estoy demasiado ocupada olvidando

el aire en mi lengua que parece un pelaje

y estas lágrimas

que no provoca la tristeza

sino la arenilla de un a veces viento

La lluvia está cayendo como brea sobre mi piel

mi hijo agarra un corazón de pollo durante la cena

y pregunta

¿esta cosa es amor?

Hábiles dedos sin malicia, de fantasmas,

se hunden en mi sueño y lo arrancan

junto a cualquier cosa que venga con la pena

y pudiera reportarme beneficios.

 

Actúo con deliberación

y sin miedo

a nada.

 

 

 

 

Poema de amor

 

Habla tierra y bendíceme con lo más abundante

haz fluir la miel del cielo desde mis caderas

rígidas como montañas

desparramadas sobre un valle

excavado por la boca de la lluvia

 

Y cuando he entrado en ella sabía

que yo era un vendaval atravesando sus bosques, huecos

dedos susurrando sonidos

la miel fluía

de la taza quebrada

empalada en una lanza de lenguas

en las puntas de sus pechos en su ombligo

y mi aliento

aullando en sus entradas

cruzando los pulmones del dolor

 

Ávida como las gaviotas argénteas

o un niño

me balanceo por encima de la tierra

una y otra

vez

 

 

 

 

Padre Hijo y Espíritu Santo

 

No he visto la tumba de mi padre.

 

No es que el juicio de sus ojos haya sido

olvidado

tampoco la huella de sus grandes manos

sobre los pomos del atardecer

medio giro cada noche

y venía

cubierto del barro de asuntos mundanos

inmenso y silencioso como todo el deseo del día

listo para redefinir cada una de nuestras formas

sino que ahora los pomos del atardecer están a la espera

y no nos reconocen cuando pasamos junto a ellos

 

Cada tarde una mujer distinta

corriente como su copita de la tarde

saca la hierba que su quietud hace crecer

llamándola matojos. Cada semana

una mujer distinta lleva la cara de mi madre

y él, que tiene tiempo,

inmutable,

ha de maravillarse

él, que sólo conoció y quiso a una

 

Mi padre murió en silencio, amando la creación

y las respuestas definidas,

Vivió

conforme juicios fijos sobre cosas familiares

y murió

tras conocerme un 15 de Enero

 

Hasta que me entierren

no conoceré la tumba de mi padre.

 

 

 

Carbón

 

Yo

es el negro absoluto, hablado

desde las entrañas de la tierra.

Hay muchos tipos de abierto

cómo se anuda el diamante en la llama

lo hace el que paga cuánto por hablar

 

Algunas palabras están abiertas como un diamante

sobre los cristales de ventanas

que cantan mientras pasa el impacto del sol

Luego hay palabras como sueldos grapados

en un libro de cuentas troquelado – compra y firma y desgarra

y que ocurra todo aquello que dispongan las oportunidades

y el talón permanece

y un diente mal arrancado con un borde raído

Algunas palabras viven en mi garganta

reproduciéndose como víboras. Otras saben del sol

y rebuscan como gitanos sobre mi lengua

para explotar a través de mis labios

como gorriones primerizos estallando de la cáscara

Algunas palabras

me castigan

El amor es una palabra otro tipo de abierto

Como el diamante se vuelve un nudo de llama

Soy Negra porque vengo de la entraña de la tierra

Ahora, ten, toma mis palabras por joyas a la luz del día.

 

 

 

Cicatriz

 

Este es un poema simple.

Para las madres hermanas hijas

chicas que nunca he sido

para las mujeres que limpian el transbordador de Staten Island

para las brujas hermosas que hacen arder

mi cuerpo a media noche

en efigie

porque como a sus mesas

y me acuesto con sus fantasmas

 

Estas piedras en mi corazón sois vosotras

de mi propia carne

sacándome punta con vuestros ojos falsos y afilados

en busca de prismas

que caen de vuestra cabeza

echándome con risas fuera de vuestra piel

porque no valoráis

lo vuestro

ni a mí

 

Este es un poema simple

no tendré madre ni hermana ni hija

cuando haya terminado

y sólo queden los huesos

mira cómo quedan a la luz los huesos

la forma que tenemos en la guerra

escarbándonos la piel con nuestras garras

para darle de comer al dorso de las máscaras que parecen

nuestros rostros

a los que pusimos nombres de hombre.

 

Donald DeFreeze nunca llegué a conocerte tan bien

como dentro de los ojos de mi espejo

esperabas

que te bendijera o perdonase

yaciendo

en una cama y otra

¿o era tu ojo lo bastante afilado e implacable

como para resistir

hasta más allá de las muertes del deseo?

 

Con tu voz en mis oídos

con mi voz en tus oídos

intenta negarme

te daré caza

a través de las venas nocturnas de mi propia adicción

a través de todas las infancias insatisfechas

mientras este poema se despliega

como los pétalos de una amapola

ni hermana ni madre ni hijos

me quedan

sólo un océano quieto de mujeres alunadas

en todos los tonos del cariño

aprendiendo un baile de abrir y cerrar

aprendiendo un baile de ternura eléctrica

que ningún padre o madre podrían enseñarles.

 

Ven Sambo baila conmigo

sopla el son suspendido

su alta rodilla querida

sobre tu deseo

bajo vuestras malditas

caras blancas ven Bimbo ven Ding Dong

abajo perra túmbate despacio negro túmbate

quieres un vientre mullidito en que esconderte

que haga un morrito y te chupe hacia adentro

de vuelta, a resguardo,

bueno te cuento lo que voy a hacer

la próxima vez tu cabeza va al hacha de guerra

necesito de veras un polvo en el que hundirme

búscame

soy la que te corta las entradas en la reina

de las montañas rusas

puedo hacer que te salga

barato.

 

Este es un poema simple

compartiendo mi cabeza con el sueño

de una gran mujer negra con joyas

en sus ojos

baila

su cabeza en un casco dorado

arrogante

emplumada

por nombre Colossa

sus muslos son como vigas

o nogales desollados

que cambian de pronto

y se aligeran

mientras gira riendo en remolinos

con metal de herramientas sobre sus caderas

termina

y en el filo brillante

un asombro

de pelo negro suave y rizado.

                                                           Selección extraída de sus Collected Poems.

 

 

***

 New Year´s Day

 

The day feels put together hastily

like a gift for grateful beggars

being better than no time at all

but the bells are ringing

in cities I have never visited

and my name is printed over doorways

I have never seen

While extracting a bone

or whatever is tender or fruitful

from the core of indifferent days

I have forgotten

the touch of sun

cutting through uncommitted mornings

The night is full of messages

I cannot read

I am too busy forgetting

air like fur on my tongue

and these tears

which do not come from sadness

but from grit in a sometimes wind

Rain falls like tar on my skin

my son picks up a chicken heart at dinner

asking

does this thing love?

Deft unmalicious fingers of ghosts

pluck over my dreaming

hiding whatever it is of sorrow

that would profit me

I am deliberate

and afraid

of nothing.

 

 

Love Poem

 

Speak earth and bless me with what is richest

make sky flow honey out of my hips

rigid as mountains

spread over a valley

carved out by the mouth of rain.

And I knew when I entered her I was

high wind in her forests hollow

fingers whispering sound

honey flowed

from the split cup

impaled on a lance of tongues

on the tips of her breasts on her navel

and my breath

howling into her entrances

through lungs of pain.

 

Greedy as herring-gulls

or a child

I swing out over the earth

over and over

again.

 

 

 

Father Son and Holy Ghost

 

I have not ever seen my father’s grave.

 

Not that his judgement eyes have been

forgotten

nor his great hands’ print

on our evening doorknobs

one half turn each night

and he would come

drabbled with the world’s business

massive and silent as the whole day’s wish

ready to redefine each of our shapes—

but that now the evening doorknobs wait

and do not recognize us as we pass.

 

Each week a different woman—

regular as his one quick glass each evening—

pulls up the grass his stillness grows

calling it weed. Each week

A different woman has my mother’s face

and he, who time has,

changeless,

must be amazed

who knew and loved but one.

 

My father died in silence, loving creation

and well-defined response.

He lived

still judgements on familiar things

and died

knowing a January 15th that year me.

 

Lest I go into dust

I have not ever seen my father’s grave.

 

 

 

Coal

 

I

is the total black, being spoken

from the earth’s inside.

There are many kinds of open

how a diamond comes into a knot of flame

how sound comes into a word, coloured

by who pays what for speaking.

 

Some words are open like a diamond

on glass windows

singing out within the passing crash of sun

Then there are words like stapled wagers

in a perforated book,—buy and sign and tear apart—

and come whatever wills all chances

the stub remains

an ill-pulled tooth with a ragged edge.

Some words live in my throat

breeding like adders. Others know sun

seeking like gypsies over my tongue

to explode through my lips

like young sparrows bursting from shell.

Some words

bedevil me.

 

Love is a word, another kind of open.

As the diamond comes into a knot of flame

I am Black because I come from the earth’s inside

now take my word for jewel in the open light.

 

 

 

Scar

 

This is a simple poem.

For the mothers sisters daughters

girls I have never been

for the women who clean the Staten Island Ferry

for the sleek witches who burn

me at midnight

in effigy

because I eat at their tables

and sleep with their ghosts.

 

These stones in my heart are you

of my own flesh

whittling me with your sharp false eyes

searching for prisms

falling out of your head

laughing me out of your skin

because you do not value your own

self

nor me.

 

This is a simple poem

I will have no mother no sister no daughter

when I am through

and only the bones are left

see how the bones are showing

the shape of us at war

clawing our own flesh out

to feed the backside of our masklike faces

that we have given the names of men.

 

Donald DeFreeze I never knew you so well

as in the eyes of my own mirror

did you hope

for blessing or pardon

lying

in bed after bed

or was your eye sharp and merciless enough

to endure

beyond the deaths of wanting?

 

With your voice in my ears

with my voice in your ears

try to deny me

I will hunt you down

through the night veins of my own addiction

through all my unsatisfied childhoods

as this poem unfolds

like the leaves of a poppy

I have no sister no mother no children

left

only a tideless ocean of moonlit women

in all shades of loving

learning a dance of open and closing

learning a dance of electrical tenderness

no father no mother would teach them.

 

Come Sambo dance with me

pay the piper dangling dancing

his knee high darling

over your wanting

under your bloody

white faces come Bimbo come Ding Dong

watch the city falling down down

down lie down bitch slow down nigger

so you want a cozy womb to hide you

to pucker up and suck you back

safely

well I tell you what I’m gonna do

next time you head for the hatchet

really need some nook to hole up in

look me up

I’m the ticket taker on a queen

of rollercoasters

I can get you off

cheap.

 

This is a simple poem

sharing my head with the dream

of a big black woman with jewels

in her eyes

she dances

her head in a golden helmet

arrogant

plumed

her name is Colossa

her thighs are like stanchions

or flayed hickory trees

embraced in armour

she dances

in slow earth shaking motions

that suddenly alter

and lighten

as she whirls laughing

tooled metal over her hips

comes to an end

and at the shiny edge

an astonishment

of soft black curly hair.

 

(Esta entrada en Las Próximas existe gracias a una sugerencia de Carmen G. de la Cueva).

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *