Los muchachos ebrios. Antología de poesía jovencísima transoceánica

Ilustración de Ada Garrués.

Ilustración de Ada Garrués.

 

 

Los poetas de esta selección son jóvenes, forman un conjunto de diez voces nuevas. Y sin embargo, en los próximos poemas no aparece la juventud, sino las juventudes, no la novedad, sino muchas formas de ser novedosos. Aquí hay textos largos que me han arrastrado del primer al último verso, y los hay más concisos, explosiones de significado, revelaciones. Hay poemas escritos desde Italia, Ecuador, Colombia, España, Chile, Perú. Hay poemas de amor y poemas de miedo y poemas sobre poemas y poemas que no me atrevo a llamar de ninguna forma.

Pero cuando leo

doctor, tengo veinte años y aún no sé dormir sola

o quién me oirá cuando la prolepsis deje de serlo

o quiero tirar mis lágrimas al desierto y hacer un oasis (…) sin niveles peligrosos de estar solo

veo, en todos ellos, la soledad como principio del poema, pero también el poema como acompañamiento, como huida o esperanza. Veo miedo, voces que asfixian, tristeza, nostalgia, pérdida, preguntas sin respuesta. Es entonces cuando, frente a todo lo anterior, la poesía pasa a ser la forma de reescribir el mundo, inventando un dios o construyendo un templo, cantando una canción para no perderlo todo, renombrando el deterioro, creando frente a la destrucción que los rodea. Todos estos poemas presentan una conciencia sobre la herida, una herida que se fragmenta en distintas dimensiones, y la victoria sobre ella ocurre a partir del propio lenguaje, porque nada ha pasado en la palabra: todo está por venir.

La juventud, las juventudes, remiten a veces a la infancia, pero aquí hay mirada, búsqueda. De sí mismos, de ese algo que los causa, de un motivo contra la inercia. Estos poetas existen contemplativos, existen observando al mundo que gira, gravita, sigue sucediendo.

Hacer esta antología ha sido la forma de conocer a otros autores de mi edad, de (re)conocerme a través de ellos. Rascar la superficie de la red y descubrir que debajo hay tantas palabras que mis manos no llegan a alcanzarlas. Esto es sólo una pequeña selección, diez autores con espacios comunes y desviaciones, diez perspectivas de un mismo tiempo. Están también las citas, las referencias a todo lo anterior, junto a la intención de renovar el lenguaje y de renovarse, de leer y de leerse, de contar y de escribir ahora, en este momento, desde todas partes del mundo.

He aquí diez voces que se mezclan y se distancian, que nos gritan desde sus refugios.

Selección y prólogo de Irati Iturritza Errea 


 

Andrea Abreu López.

Andrea Abreu López.

 

Andrea Abreu López nace en Icod de los Vinos (Tenerife) en 1995. Estudia Periodismo en la Universidad de La Laguna, y cultiva la poesía y la sobrerrealidad que vive en los cielos rasos. Escribe desde que tiene ojos para ver la belleza. A los diez años ganó el premio escolar de poesía Emeterio Gutiérrez Albelo. Ha realizado un curso de poesía con Coriolano González en la Escuela Canaria de Creación Literaria. Es creadora y parte del equipo del blog literario Proyecto Garabatos (www.proyectogarabatos.wordpress.com). También escribe en sus espacios, El cielo raso (www.elcieloraso.blogspot.com) y El bicho negro (www.elbichocarretero.blogspot.com). Recientemente ha publicado en las revistas Círculo de Poesía, Revista Versados y Por qué tiemblan.

 

SEI LA TERRA E LA MORTE*

 

Yo soy como la Tierra, siempre

sola, siempre viva. Siempre

gravitante. Siempre giratoria.

Siempre trescientos sesenta y cinco.

Y cuatro. Años bisiestos

y estaciones.

 

Fantaseo con la niña que duerme

en la otra cama. Se ha hecho amiga

de gallinas hacinadas y ratas

con ojos de sangre. Ella y yo

vivimos en una casa con muros

descubiertos, pilares enormes,

ventanas sin vidrios, alfileres en

las fotos, veneno para gatos.

 

Me quiere, pero me habla cerca

de la oreja y no consigo ver

lo que me dice. Todo porque soy

una mujer sin párpados ni boca.

Hueca.

 

Vacía como la Tierra.

Oscura como la Tierra

 

*Cesare Pavese

 

 

 

 

 

UNA, NESSUNA…

 

es imposible ver desde dentro

desde dentro solo soy yo

ciega del mundo y de mí

 

 

 

 

 

EDREDÓN DE PATITOS DE COLORES

 

doctor

tengo veinte años y aún no sé dormir sola

mi madre me ha dicho que me olvide

de compartir cama con los ángeles

que los ángeles se han ido

que los ángeles antes eran tres

 

miguel gabriel rafael

 

uno en cada esquina

pero también eran tenebrosos

y mudos como mi cama

los ángeles se han ido doctor  y yo

tengo los dedos con forma de rombo

no paro de meter las uñas en los muros

y saco trozos de fotos

verdes

como los ojos de mi padre

doctor

los ángeles se han ido

doctor

los ángeles

¿qué voy a hacer yo si no tengo párpados?

 

 


 

 

 

Matías Fleischmann.

Matías Fleischmann.

 

Matías Fleischmann González (Santiago de Chile, 1997) es egresado de secundaria. Quiere (ojalá) estudiar Antropología. Escribe y traduce poesía. Traduce relatos pero no los escribe. Le gusta sentir cosas. Ha sido publicado en revistas y antologías, impresas y online. Una vez casi se ganó un premio. Vive con un quiltro y un blog.

 

el clima mediterráneo es especialmente vulnerable al cambio climático
hago crecer plantas en tus maceteros

es la tercera vez en este mes de primavera que llueve torrencial

junto con la subida de las temperaturas globales, la acidificación de los océanos y

la disrupción de la circulación termohalina de las corrientes marinas, el

cambio climático provoca

reducción del tiempo de las lluvias

proporcional al aumento de intensidad

reduciendo el número de estaciones

de cuatro a dos:

la estación en la que visitas mi espacio personal como una embarcación

de pesca por arrastre

tallando el fondo marino y

la estación en la que no necesito más el sonido de los trenes del metro frenando

para

recordarle a mis extremidades que hay algo que nos

causa pero nada más.

 

mis extremidades, durante esa mitad del año, se

acuerdan solas de la manera de encajar tus dedos de los pies en mi suelo de

plástico importado

esto tiene, en un análisis superficial, tres consecuencias:

–       la actual balanza comercial de la nación de chile se mantiene negativa

–       los crujidos de tus nudillos llaman a los chincoles

–       los aromos de la esquina florecen a mediados de agosto

ninguna de las cuales es suficiente para hacer despertar los líquidos de mis

huesos

que no quieren sostenerme más allá

 

durante la otra mitad del año, la de la pesca,

el enojo del sol me pega en la frente como mil portazos

de viento solar, el cual es una de las principales fuentes de

mi pena

 

levanto los pies del suelo

supongo que haber tenido un astrolabio al navegar habrá de haber sido

muy reconfortante,

saber adónde ir, saber que las líneas rectas de la

proyección de mercator

(proyección que engrandecía los polos, empequeñecía el ecuador y permitía la

navegación en línea recta)

efectivamente te llevaban más allá

y no debajo de la niebla

 

 

 

 

 

 

el farellón costero es un accidente geográfico característico del norte de chile
el paisaje es una sombra de tu ropa

las polillas nos reciben de este viaje insoportable

la frontera se mestiza por sí misma cuando el aire de

tus pulmones se mezcla con la

yerbabuena

falsa

 

supongo que hay un poco de todas las cosas repartidas en tus extremidades

caparazones estrujados de todo amor, eso son tus extremidades

pero nosotros

nosotros somos baratas de otro planeta cruzando el desierto de noche

y las estrellas que construyen un puzle en el cielo

un puzle que se construye solo

no determinan nuestro destino

solo iluminan la calle vacía

de la capital regional

 

existo contemplativo

mirándote ser motor de todas las cosas del mundo

fusionando todos los cariños que

dispersé

por las cuencas hidrográficas que

evacúan por el pacífico,

 

me cuesta despegar los pies

no hay muchas cosas que mis huesos aguanten

más allá de la gravedad

 

salimos de las madrigueras a recorrer la superficie hasta que nuestro cuerpo nos

dice: tengo el humo del desarrollo pegado bajo las pestañas

no hay suficientes espirales para hacerte caminar por mis brazos sin perderte

 

 

 

 

 

 

 

se siente cómo el mar regurgita el calor en la noche
hay una suerte de oscilación en mi cuerpo

el desierto lo engloba todo

engloba mis manos y las partes de atrás de mi cuello

estoy en medio de un espacio físico de tres dimensiones

en este espacio físico de tres dimensiones siento el viento húmedo correr del mar

al altiplano

tengo ganas de que tiremos pero ni siquiera me gusta tirar

tu cara es muy bonita. te queda bien la barba

eres una figura que absorbe todos los fotones de atacama y tarapacá

entre estos fotones se encuentran los latidos de mi corazón y todas las veces que

me he sentado a llorar porque no tengo con quien hablar a las cuatro de la

mañana

me dices: es que eres un ser nocturno

te digo: es que de noche las cosas son menos claras y me agobian un poquito

menos

es que de noche lo único que se ven son los vidrios rotos de las botellas al lado de

la línea del ferrocarril

me robé esa apreciación de un poeta que me mencionaste

de cuyo nombre no quiero acordarme

 

hay algo en las iglesias robadas

algo en la absoluta carencia de nada más excepto ladrillos rojos

ladrillos rojos

ladrillos rojos que construyen casas sin techo

que entierran las uñas en las laderas de los cerros de una tierra que no es nada

más que eso: tierra

y frontera

que respira en mis orejas

hay algo en las iglesias vacías

algo que me destapa el pecho y me invade por detrás de las fracturas de mi frente

no puedo explicarlo porque

dejé de creer en el alma a los quince

pero hay gringos muertos

gringos torturados en el valle de azapa

que nos hablan de noche

sobre la dictadura

 

tomamos cerveza al lado de personas con tatuajes

aunque ni siquiera me gusta la cerveza

tengo sueño porque salir de mi casa me cansa más que cualquier otra cosa en el

mundo

quiero tirar

mis lágrimas al desierto

y hacer que crezcan palmeras gigantes

que me hagan sentir que tengo vida más allá de la humedad de las ciudades

conquistadas

más allá de los valles transversales

me dices: la bandera es

enorme

te digo: quiero tirar mis

lágrimas

al desierto

y hacer un oasis de agua sin niveles peligrosos de plomo

sin

niveles peligrosos

de estar solo

 

 

 


 

 

Iosune de Goñi García.

Iosune de Goñi García.

 

Iosune de Goñi García (Burlada, 1993) estudió Filosofía en la Universidad del País Vasco. Actualmente reside en Barcelona, donde cursa el máster Estudios Comparativos en Literatura, Arte y Pensamiento de la Universidad Pompeu Fabra. Escribe en euskera y en castellano. Sus poemas han sido publicados en los fanzines Seremos Onironáutas, No eres consciente y en la revista Lekore.

www.ipsofiliak.blogspot.com

F40.0 AGORAFOBIA

 

Nº Historia Clínica: 28**76.

Mujer de 22 años.

Presenta dificultades

para permanecer en espacios cerrados

o rodeada de gente.

Multitudes, lugares públicos, viajes.

Psicoterapia.

2 mg de benzodiazepinas.

 

Siguiente.

 

no puedo pensar no puedo dormir qué sucede con los vivos dónde están los que aúllan bajo la tierra los que sangran y tienen sed pero no respiran los olvidados // me buscan a mí buscan el cuerpo la carne preguntan y no sé decirles que no hay yo que no hay a mí del que decir me buscan porque hace siglos guerras y tempestades que perdí mi nombre // los ojos vacíos el agua en los pulmones no estoy muerta pero no respiro no puedo respirar no puedo // no hay suficientes palabras para decir la asfixia el pulso violento miedo temblor y el silencio es la voz de una aparición nocturna aullido de los sepultados bajo la tierra // los que me buscan // a mí que no tengo nombre que no sé de la vida más que el sabor de la sangre y los desiertos más que el dolor y el miedo a ser alguien más

 

a mí

que estoy al otro lado

en la otra orilla

la tierra sangra

y no sé volver

 

 

 

INVOCACIÓN AL LENGUAJE

 

Digo palabras: incienso, tinta, amor, espectro. No. No las digo. Escucho una voz que habla. Una voz que dice. La voz dice tinta, amor, incienso, espectro. Entre los nombres, partículas de lenguaje: ecos, respiraciones. Un verbo. Pre-posición. Y se forma una frase. El eco antes del sonido. Respirar y venir a la vida.

La voz dice escribe y sé el verdor de una música pasada. Que por qué la música es verde, yo no lo sé. Una vez escribí verde y escribí música y la música fue verde y quién soy yo para negarlo. Pasada. Porque todo ha pasado y nada hay por venir. El sol es negro y las aguas claras.

Cierro los ojos y busco su aliento. La voz trepando por mi garganta. No hay garganta. No hay posesión en la palabra. Tan sólo la tinta, el amor abierto como una herida, este espectro que soy cuando dejo de ser y la ceremonia silenciosa del habla. Antes de ser, qué. Antes de nombrarme fui tal vez fuego: informe, caótico, ardiente fuego.

Después mi nombre. Ella dijo yo y vine a la vida. Desde entonces escucho su voz, el canto secreto que me creó y por el que creo. Y sin embargo soy yo. Huelo el incienso dentro de mí. Yo soy la frase, el eco y la garganta. Nada ha pasado en la palabra: todo está por venir. El sol palidece. Las aguas son oscuras.

 

 

 

 

 

PAISAJE INTERIOR EN BLANCO

 

más allá del espejo la araña tejedora

jardín helado trance de los hilos

la soledad es un astro oscuro

espacio vacío entre las hebras

no hay tierra fértil ni mirada ni deseo

cómo hablar del fuego en el páramo

cómo conjurar el cielo

luz divina madre celestial

el cielo es verde música marina

sangre de la madre sangre de la luz en los hilos

no hay cielo música calma no hay calma

tan sólo la albura virginal de la captora

Is there no way out of the mind?*

tan sólo los hilos

la escarcha

el espejo

 

* Apprehensions, Sylvia Plath (1962).

 

 


 

 

 

Valeria Román Marroquín.

Valeria Román Marroquín.

 

Valeria Román Marroquín (Perú, 1999) Escolar. Futura estudiante de filosofía. Ha colaborado en Mutantres, Revista El Humo, 10avenida, Transtierros, Cráneo de Pangea, Poesía sub25, Estabanlocos, entre otros. Está incluida en “Pasarás de moda” (Montea, 2015), antología con 35 poetas jóvenes en español. Es capricornio.

canción para mi baby baby baby

 

no estoy confundida, solamente tengo las manos inquietas:

yo no sé cómo cantar pero escribo

una canción para mi baby baby baby mirándome el ombligo,

sospecho que en realidad nadie sabe cantar

sospecho que lo he perdido todo

 

europa es el segundo continente más pequeño en términos de superficie

abarca diez millones quinientos treinta mil setecientos cincuenta y un kilómetros cuadrados

tiene un relieve llano que no supera los trecientos cuarenta metros de altura

y los ríos tienen abundante caudal

yo tengo un peine

tengo un jabón

me lavo la cara como si la carne no se pudriera con el tiempo y el tallado

yo tallo mi piel

y me siento salvada,

es Jesucristo quien vendrá a salvarnos a todos con el fuego de la gloria que corre por sus entrañas

europa está colapsando

américa está colapsando

asia está colapsando

todos hemos colapsado, pero poco a poco:

la destrucción comienza desde mis latitudes

 

aprendo geografía como aprendo a rezar, en ambas busco y ambas me hablan de la renovación y la misericordia

pero esta vez no necesito perdonarme,

he aprendido geografía como aprendí a hablar:

yo pertenezco a este espacio, por lo tanto

me derrumbo

no estoy confundida, estoy frente a un mapa

y me canta,

quiero señalarte dónde están mis muertos:

asiento

y siento

que he entendido todo

 

mi baby baby baby se mira el ombligo,

me pregunta quién terminará por devorar a quién:

yo lleno mi boca de lugares comunes

como si fuera tierra,

devoro primero

a todos los animales que he sido

para comenzar a ver mi rostro

 

mi baby baby baby se mira en el espejo

y yo vivo con ella en una jaula:

imagina vivir abrazado

a un reflejo

imagínate vivir con ella

encerrados

como voy buscando, muero:

me abrazo

y a veces quisiera cantar

 

 

 

 

 

put me in a movie

 

puedes preguntar qué es lo que más me calienta y te llevaré en un mágico viaje

por tres poemas

uno

en la noche

dos

en el espejo

 

pregúntame sobre mi actriz porno favorita y te mostraré

el vídeo

de mi primera comunión

el vídeo

de todos mis cumpleaños

 

voy a masturbarme porque no quiero sentir mi tristeza

voy a masturbarme porque tengo mucho miedo,

pero

quédate

esto es justo como en las películas

 

cuando se acaban los veintisiete minutos y dieciséis segundos

las lolitas

con el culo partido

ya no existen,

yo sí

 

estoy de pie

todas las cámaras apuntan a mi corazón

mientras carga otro vídeo,

y en mis ojos hay un océano que arde

y en mis ojos todo está tan claro

y en sus ojos ya no me veo

 

esto es justo como en las películas

 

pregúntame cuánto tiempo duro frente a mi teclado y te morderé los huesos:

hoy quiero contarte todas mis fantasías sexuales

hoy quiero que vean mi sexo como una constelación

a la orilla de esta tristeza

que seca mi espalda

quiero ser la observada y no el observador

la polla sin rostro

la ventana en incógnito

 

quiero borrar el historial y ser dios

porque si me peguntas,

lo que más me pone

lo que más me calienta

es esta culpa

inservible

tonta

que se arrastra

entre

mis

pierna

 

 

 

 

 

 

i warned you

 

cuando mamá deje de tocar la puerta

y papá deje a las mujeres

cuando me invites una tarde a tu casa

a acariciar al perro a comer con las manos a insultar a toda tu familia

cuando rompa las vajillas las vajillas finas los vasos baratos

cuando guardes una foto mía en la billetera

y dejes de colgar el teléfono

cuando dejes de colgar perros en la puerta de mi casa

porque sé que tú los dejas

a veces

me extrañas, yo sé

que en secreto –muy en secreto- lo haces

sé que odias los perros aunque tienes uno

y me odias porque todos los días vuelvo a aprender tu nombre

como otros nombres

impropios a lo que hemos dicho fuera de las paredes

lo que hemos destruido sobre nosotros mismos

muy abiertamente

tu rostro

en las paredes

cuando dejes setenta y dos mensajes en la casilla de voz

y la voz de la contestadora se vuelva tan familiar para ti

como lo es para mí ahora

cuando te cuelgue

en la puerta de mi casa

en la puerta de mi cuarto

en medio de la madrugada

 

cuando dejes de cerrar los ojos

cuando dejes de cerrar muy bien los ojos

cerrar los ojos tan fuerte

 

cuando acabe

cuando acabemos,

ahí

mismo

voy a dejarte

 

ya verás

 

 


 

 

 

Sarai Portilla.

Sarai Portilla.

 

Sarai Portilla Salgado (Santander, 1995) estudia Lengua y Literatura Alemanas en la Universidad de Sevilla. Su temprano interés por la literatura y admiración por la poesía originan en ella el deseo de traducirse a través del verso. En 2015 decide compartir por fin sus escritos y comienza formando parte de la antología poética Anónimos 2.3. Actualmente está trabajando en su primer poemario inédito.

onocemoselgesto.blogspot.com

Infancia

Cambiar el hambre por alimento;

tragar el hielo que viste nuestro océano.

Descansar colgado del trueno

que despertó al niño de papel,

al niño que llora descolorido

vacío, arrugado, sobre la tierra.

Renombrar el deterioro

y observar la imagen

que yace a los pies

de nuestro utópico universo.

 

 

 

 

 

 

La soledad engendra poesía

La soledad engendra lo original, lo atrevido y lo extraordinariamente bello: la poesía.

Pero también lo desagradable, lo inoportuno, absurdo e inadecuado.

Thomas Mann

La soledad,

lijando el pecho,

cubre de sangre al poeta,

cubre de sangre al lector.

Clavada en la lengua

cubre de sangre las bocas,

las manos que tapan las bocas.

Lo trágico, lo bello,

lo tétrico de nuestras voces

vacía de sangre

al pálido cuerpo.

Nace el espanto

y de la punta de sus dedos

brota el arte.

Poema mutante

Tenemos la fiebre

De quien hierve la tragedia

Para evitar su toxicidad

Y sólo encuentra quemaduras.

Tenemos la fiebre

De quien huye del matadero

Pero olvida su cadáver

Junto a la puerta.

Tenemos fiebre

Y somos hematoma

Pero el escenario

Sigue siendo nuestro.


César Cano.

César Cano.

 

César Cano (Colombia, 1994) Es un poeta  afrancesado que ha publicado la plaquette Tres poemas para sobrevivir en Bogotá (Chirriar, 2014). Quiere ser el Robe Iniesta colombiano, esa es la verdad.

“Si me encierro ven a verme un vis a vis”

La pereza me mastica lenta
mente
me arranca a cigarrillos las cosas que estaría dispuesto hacer
como que tengo el culo pegado a la cama
re cosido
si pudiera correr lo haría
si pudiera limpiar el inodoro
y no perdiera las manos en el intento
lo haría
pero estoy dispuesto a madrugar mañana
salir a caminar y después bañarme
ver una película y leer una novela
a la vida no le importa que yo haya nacido cansado
las cosas siguen sucediendo
el días es día y nada más que eso
puedo intentar hacer algo con los pedazos que me restan
otro ratito y ya no más lo intento
Historia de amor en MI sostenido de qué

(“Que no me he rendido
que sé fracasar”)

Nomás me queda el centro de mi propio corazón desvencijado
del corazón loco de acelerar por las paredes
achicharrado y loco de acelerar por las paredes
seco seco en una jarrita de vidrio
puestico a florecer al sol como de plástico
poniéndose negro en los borditos
el corazón pumpúm
dando vueltas sin parar por todo el cuerpo
el corazón pumpúm
escupiendo soledad por todo el cuerpo
el corazón pumpúm
metiéndose rayitas de amor que le llegaron hasta el alma
luego la vida presionándonos al fondo
luego la vida es ver cómo las cosas se destruyen
desde la pura contemplación de estar aparte

uno nace desnudo y los desposeídos son los otros
sin embargo el dolor, la fiebre
la pesadilla de ver las cosas alejarse
y vomitar de rabia, de impotencia
de la estupidez del sufrimiento
entonces el mundo se iba y regresaba el asco
me pregunto quién se divierte detrás de esta pantalla
quién se ríe de mi poco entendimiento

Corazón alborotado y tonto
y lo mal actor que me saliste
me toca escribirte los diálogos más simples
acobardado inútil, yo quería otro papel, otra película
una menos cursi
quería un pohema así grandote lleno de hazañas admirables
pero solo la insensatez y el odio
decir puras bobadas por minuto
una quejadera tonta, un berrinche
la incapacidad de asumir con seriedad las cosas
si todo es una farsa, una comedia
me equivoqué de película
pero lo intento
intento no romperme la cabeza
no romperme en mi cabeza
sé que nunca seré otro pero intento
huyo de la maldita luz de las ventanas
permanezco en un rincón atado a mi pereza
con el corazón pumpúm
detenido por raticos

 

 

 

 

 

 

“Y acuchillar los muros de las heridas altas”

(“cuando no hay nada que hacer
vuelvo a empezar”)

Tengo ganas de arrancarme la piel y ponerla al sol a que se tueste
a que me empiecen a crecer flores de plástico en el pecho
todos los días escucho las mismas tres canciones
y no me canso
no me aburro de lo que quise ser y no pude
enloquecer :
establecer un diálogo permanente con todos esos que uno ha sido
reírse del que pudo ser y no fue
que permanece como eterna posibilidad
en un mundo de especulación
calmado eliot,
que ya todo es demasiado confuso como para leer los cuatro cuartetos
destrosivos
la corrosión de estar a solas
to
do el tiempo
deambular por las palabras
el hormiguero y la lengua pegajosa
ver una multitud de personas aburridas golpearse la cabeza
qué pereza esta ciudad sin nadie
el mero insomnio
una colección de incendio en los pulmones
y mirar en el reloj las horas que le faltan a la carne
cuántas horas para el desastre de mis huesos
don david cuántas calles tengo que cruzar con los ojos cerrados
para escribir un pohemita lindo
sin manchar de alfombras las paredes
sin interrumpirme para derramar mi semen sobre todas mis muchachas
es mejor partirse el cráneo
y llenarlo de flores amarillas
recordar que antes jugaba al fútbol con guantes de cocina
y que ahora es esta rabia contra todo
todo lo que he hecho, hago y hacen
declarar la guerra al mundo: fácil
salir de la trinchera: ese es el visaje
de repente todos te quieren matar
(la paranoia)
y tienes tanta suerte
o eres tan insignificante que nadie lo logra
ni tú que no lo intentas
(¿por qué no lo intentas?)
nunca un cañón se apuntó a sí mismo
solo un amigo te tapa la boca
escribo lo que voy a hacer mañana y me desmiento
aunque es mejor callarse
y coger la bicicleta que te regaló tu madre
sentir las articulaciones de tus 206 huesos oxidados
sentirlas crujir como un derrumbe
pedalear hasta la esquina y devolverse

 

 

 

 


Martín Zubia.

Martín Zubia.

Martín J Zubía (Toledo, 1997) estudia la carrera de Lenguas Modernas y sus Literaturas en la Universidad Complutense de Madrid. Le gustan la poesía, las ballenas y los árboles. A veces escribe no sabe qué cosas.

 

 

Róbame sobre la  Antártica
viento esquivo sobre espalda
sombra ciega
irrumpe en la mañana
irrumpe en los diáfanos
suspiros que nos miran destruye
la voz que canta la voz que asfixia
la voz que todo lo reduce a polvo
regreso escarcha
ceniza cielo grillo vuelta
cielo seco
grillo ebrio
estampa ignífuga en los años
duerme en mí cielo seco
expira en mí grillo ebrio
sálvame en mí bella estampa
¿dónde dormiste anoche?
róbame sobre la Antártida

 

 

 

(tras el párpado)

Un invierno mutuo nos entrega.
Las constelaciones se separan lentamente
constantemente.

Un cometa dará su vida
-hoy, mañana, siempre-
en nombre de todas las estrellas.

Acto inútil.
Su muerte no será contemplada.
Nadie –persona, ciprés,
estrella-
mirará al cielo ese día –lunes,
abril, mil novecientos diecinueve-.

. . . . . . . . . . . . .

Los días verdes. La sangre,
caliente. La herida
se fragmenta en distintas dimensiones:
recuerdos en blanco y negro,
mi hombro y una mano
(mía, tuya, mano de árbol,
mano de halcón…),
un océano tan inmenso tras el párpado.

 

 

 

 

(Olvido)

Puedo decir “la luna está alta,
más alta que todos los mundos.”
O quizá: “la luna es un reflejo de mi alma.”
Y,  “este bosque se arropa de sí  mismo esta noche.”
O, “algunas luces traspasan más que otras.”

Los astros, dicen, se mueven debido a
fuerzas gravitatorias.

Yo me muevo por instinto
-fallido-
buscándome de mí mismo,
a través de mis propias huellas.
Me pierdo en ellas,
en caminos recorridos hace años.
Kilómetros, exhausto,
sintiendo un frío que ya conozco.

Olvido.

Puedo decir  “mira, Luna, cómo caigo.
Mira, mira, ¿qué me queda?”

 


 

Alejandra Márquez.

Alejandra Marquerie Martín.

Alejandra Marquerie Martín (1998) es de Madrid y está sufriendo un segundo de bachillerato de Humanidades, aunque no tiene muy claro qué hacer luego. Le gusta mucho escribir, y ha aparecido en la 10 avenida y en New spleen. Ha disfrutado recitando en los encuentros de Los perros románticos y ha aparecido en artículos de Playground.

Además, estudia teatro y fue nominada a mejor actriz en el Certamen de teatro de la Comunidad de Madrid, con la escuela de Nuria Soler. Ha realizado prácticas en el Museo Nacional Reina Sofía y le gusta mucho, mucho leer.

http://aleatoriamar.blogspot.com.es/

¿Descansar de qué?

Si últimamente de lo único que quiero descansar es

de vosotros, y vosotros sois lo único

de lo que no puedo descansar.

Hambre y deseo por un lado en el corazón,

moral y familia en el otro lado,

cosiendo la libertad en una camisa de fuerza,

en un habitáculo de sed en el que estoy

descansando todo el rato.

CO2 y coches en un lado del pulmón;

literatura en el resto.

Amor en el hígado y melancolía en el estómago y

un páncreas que segrega mierda que la

hace nostalgia

pero no

pero no sé por qué es.

Pendientes y mordiscos en las orejas

el estallido del tímpano que me hace falta

para despertar.

Un ombligo de certificado de que soy

sin saber lo que soy,

igual que los demás,

por una parte.

Y la otra no tiene nada,

porque no hay espacio para ella,

no hay tiempo para ella:

no hay espacio para nadie aquí.

Dedos y falanges para añorar tiempos pasados

horribles y crueles

cuando las piruletas sabían a algo

Y las heridas valían qué;

mejores que ahora,

que no sé dónde vivo.

Una tráquea que no filtra nada de lo que entra

y así estoy

tapando la melancolía con mierda del páncreas

para que no parezca lo que es.

Una tráquea bloqueada por mis dedos presionando mi cuello.

Esta boca y sonrisa que sonríen ante la nada

sin plantarle cara

qué cara.

Este cerebro cobarde que se llama cobarde en secreto:

este cerebro cobarde y estúpido que ordena al páncreas

tapar con mierda los gusanos que me agujerean el estómago.

Una juventud para no hacer nada

hecha de cristal infantil y cristal adulto

en la que no soy esto ni lo otro.

Cristal opresor que se clava al respirar,

que me hace bloquear la tráquea:

bloquéala, bloquea la tráquea

porque no filtra

y ahí está el problema.

 

 

 

 

 

 

 

 

Epitafio I

 

                                                    Buscándote en el laberinto, y allí gritando cerca del monstruo

tu nombre.

Leopoldo María Panero

 

 

El cielo de los enamorados no

me abrirá sus puertas porque

Aún

No he gritado el nombre frente

al monstruo

ni he imaginado los ojos ante el temblar

de la tierra.

Porque ante el caos y las bestias:

el gesto más cotidiano y

vuelta a empezar,

hasta que amanse a la fiera el

destello de la postura de sumisión que adopto

cuando estalla.

 

El cielo de los enamorados no podrá acogerme

en su tela pegajosa porque

Aún

no soy el fuero fuego que alumbra

cuando lee

ni soy nunca esa mano que no conoció otra

ni soy aquel destello cuando confundo

la sumisión al temblor de la bestia con

el brillo como campo de fuerza en mi cráneo.

Aún

No entiendo cómo llamar amor no

entiendo cómo asumir el desastre no

entiendo cómo el fin del mundo puede parecer

agradable

en tu existencia.

Aún no puedo decir que espero que en mi piel escribas

todos los ruidos que no recordaré cuando

esté tirada en el suelo de un cuarto vacío,

con todo lo que altera la realidad para

hacerla más liviana

colapsando mis arterias:

(Se muestra más cruel, sin embargo,

con la cara degollada y la cabeza arrancada

de un cuerpo hueco donde resuenan

los crujidos de cuando te ríes, que da vueltas sobre si mismo,

sin espetar nada).

No puedo decir, entonces,

que espero que mi piel sea cubierta con

todas tus memorias porque

ya sabes,

la belleza siempre es el comienzo de lo terrible

y a veces parece que reseñas

con más y más contundencia

el destino de mi próxima destrucción:

no sé si me explico.

 

 

 

 

 

El cielo de los malditos puede esperar

porque voy a estar labrando todos los epitafios que necesito

para mis múltiples muertes.

Entonces no veo la diferencia: malo o maldito. Maldito:

no me hago responsable, no cruzo el umbral entre

la tierra y el árbol.

Hago malabarismos en un escenario manejada por

un dios ruinoso y endeudado. Pero

mi papel es otro, no puedo ser títere de

trapo que cubra

con sus payasadas

la deuda de los dioses,

mi papel es otro.

No dejo que corten los hilos que

sostienen en tensión el yunque:

aún no he llegado al sitio establecido para su caída.

 

El cielo de los inocentes aguarda

mi llegada: la ataraxia a la que me someto cuidadosamente

no es más que el principio de la reseña, mi próxima destrucción,

el reflejo que me avisa:

Y el viento te lo advirtió transportando

hojas podridas hasta los pies de tu cama.

La prolepsis que me encierra: el habitáculo en el que desarrollo todas

mis acciones de rebeldía ante los círculos viciosos

va estrechando sus paredes con

cada vez más contundencia.

Entonces

quién me oirá cuando la prolepsis deje de serlo

quién oirá mis lamentos enquistados en

un pulmón

quién leerá el asombro de mi epitafio:

tengo una lápida desflorada en cada cementerio.

 

 


 

 

Juan Romero Vinueza.

Juan Romero Vinueza.

 

 

Juan Romero Vinueza (Quito, Ecuador, 1994) Estudiante de Literatura en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Sus poemas y cuentos han sido publicados en revistas físicas y digitales en México, Perú, Ecuador, Argentina, Colombia, Venezuela, Guatemala y España. Artículos suyos han sido publicados en Entremares Magazine, La República, La Barra Espaciadora y Rocinante.

Fue parte del equipo de redactores del proyecto FAVELA11 (México), fue parte del consejo Editorial de la Revista Matapalo (Ecuador) y maneja el blog de poesía hispanohablante Cráneo de Pangea, junto con Yuliana Ortiz Ruano. Consta en la Antologías Sinfonía Lírica: muestra de poesía total (Perú, 2014), Noventa Revoluciones (Ecuador, 2015), HARAWIQ: muestra de poesía boliviana-ecuatoriana (Ecuador-Bolivia, 2015); Pata de Araña: Antología Poética junto con Azael Álvarez Ramírez (Ecuador, 2015).

Vicente Aleixandre o las fases de la palabra

i.

falta de sombra o parálisis emocional que camufla los tejidos del poema / azul o color inexistente juanramoniano dentro de un libro sin tiempo / escondido detrás de las escamas de un camaleón que no quiere aceptar su condición de papel blanco que será torturado por el bien común / caminante no hay camino / un poema te espera en el mar o el sueño / con las luces prendidas y una sonrisa fingida para decirte que la muerte no espera demasiado

ii.

el dolor se puede esconder bajo la piel / los secretos son como agua manchada con sangre impura o desechos divinos / diluvios de la creación esperpéntica de una voz que no pudo combatir el sueño y el olvido / la memoria no fue más que una herramienta para desmentir la insuficiente peregrinación de la palabra por mis manos / el poema se escurría de llanto en las cejas de mi amado / yo veía como todos partían y se llevaban la mitad de mi poesía en sus ojos / otros se la llevaron en el alma del ojo del poema / en la máscara que fingí ser para que mi lengua pudiese ser salamandra o verde luz de viento / creo que la sangre no busca a la sangre / solo la derrama para comprobar si hubo vida dentro de un cuerpo

iii.

cremación simultánea del desierto o luz oblicua que atormenta a las ciudades mientras se incendian bajo un sol que no dejará de ser rojo aunque la ciencia me diga que no lo es -o que siempre lo ha sido- / un sol que detona los ojos de aquel que ose mirar y desafiar su edad / aquel que huya detrás de la verdad que se esconde en los millones de víctimas o flores parcas pardas / je suis le roi soleil et l’état c’est moi / Aleixandre era el rey de la poesía y el poema no era él / nunca / yo fui Aleixandre y no recuerdo a la poesía

iv.

luego de recibir mi premio tomé el dinero y compré un vino / me imaginé solo por las calles caminando lejos de mi patria y sin auguro alguno / aquel era un vaso lleno de veneno que se paseó por el desierto diciéndome: tomad y bebed todos de mí porque este es mi cáliz de mi sangre / sangre de la alianza nueva y eterna que será derramada por vosotros para el perdón de la poesía / haced eso durante la cremación mía

 

 

 

 

 

Je es autre
la proyección que se tiene sobre uno mismo
se mantiene hasta que
vemos más allá del espejo

cuando
lo rompemos y decidimos
dejar de acicalarnos para la cita con la muerte
para la que estamos un poco tarde

cuando
compramos una pecera
para guardar los restos del espejo
que ahora es una ceniza

cuando
vamos a una fiesta de disfraces
con un terno y decimos que
nos hemos disfrazado de seres humanos

mentir
es la mejor alternativa para poder
sobrevivir
al espejo de ceniza que somos

 

 

 

 

 

 

 

Autocontrol natural

hoy creé un dios // fue producto de mi locura lectura (tortura)
hoy creé un dios sin atributos // un dios humano // un dios animal //
hoy creé una voluntad mínima y una oscuridad que busca luz

mi dios no es guerrero ni lo sabe todo
es inútil y le gusta leer poesías sueltas que encuentra en un cuaderno de apuntes
él las escribe pero odia reconocerse ahí
crea otros dioses sin atributos y los riega por las hojas
mi dios es como un sol apagado
como un muerto que quiere dar consejos a un niño

los niños no creen en los dioses
sus madres creen que sí y les enseñan a rezar en latín
el niño es su propio dios // un niño es más poderoso que un león

hoy creé un dios // hoy creé un niño
aún no sé quién es ese niño pelirrojo y pecoso vestido de azul
que me mira como diciendo:
«Deja de crear cosas que no puedes controlar»

 

 


 

 

Teresa Gras.

Teresa Gras.

 

 

Teresa Gras (Madrid, 1994), estudia cuarto curso de Literatura General y Comparada en la Universidad Complutense de Madrid. Ha publicado en la revista argentina Por qué tiemblan y lleva el Tumblr The theoretical praxis. Escribe tanto prosa como poesía y actualmente no tiene ningún proyecto entre manos pero proyecta tenerlo en un futuro. Le encantan las castañas asadas y la literatura alemana.

doy vueltas en la cama porque es lo políticamente correcto cuando no se puede dormir aunque en realidad no quiera coger el sueño

hoy me gustaría tener dos fotografías de mi cuerpo en la misma postura y comparar la versión feliz y la delgada y ver cuál es más patética

un cuerpo solo puede aguantarse a sí mismo y a veces también sus huesos le pesan

a mi cuerpo le peso yo y el presente y la poesía

sueño que tengo el cuerpo lleno de llagas autoculpables como la minoría de edad alemana y que ya nadie me quiere porque tengo abdominales

sueño que el hospital se derrumba y en la puerta está llorando el chico que me gustaba en tercero de la eso aunque yo siempre pensé que él estaba enamorado de mí y por eso le ignoraba

sueño que le abrazo porque en el sueño él está triste y yo tengo la capacidad de ser reconfortante

sueño que lloramos juntos y eso me hace muy feliz porque nunca nadie ha llorado conmigo

pero el cuerpo sigue pesando recordándome que el hospital está en llamas y que en medio del caos yo no estoy muerta

y sigo despierta

aunque todo arda.

 

 

 

 

 

Sobre la piel que me queda voy a dibujar tres círculos ovalados,

voy a dejarlos sangrar sobre el lavadero como escurres siempre los ramos de flores antes de que estén amarillentas,

sobre la piel que me has dejado intentaré construir un templo de leche y miel,

porque de estos brazos ajados aún puede manar leche y miel,

partiremos el pan endurecido y lo untaremos en leche y miel

y luego volveremos a esta piel que nos hemos dejado,

húmeda, flexible, tirante,

hundiré los dedos entre los pliegues sobrantes de esta piel que aún nos queda

dejaré una marca roja

como cuando aprietas algo tan fuerte que la presa se convierte en parte inherente del que apresa.

 

 

 

 

No me arropa el agua tibia de esta bañera

lloro en silencio pero son lágrimas robadas

el agua no me sostiene y yo lloro porque estoy triste,

lloro porque tengo los huesos rotos y desnudos,

porque el agua me quema y esta bañera es un refugio del que no quiero salir

(y fuera todos braman y me esperan).

El agua no me sostiene y ni siquiera puedo vagar a la deriva en esta bañera de agua tibia,

este agua me quema más que las lágrimas inútiles,

este agua me empuja fuera de la jaula de la inocencia y yo me resisto,

yo clamo Alejandra, Alejandra,

¿y cómo es posible no saber tanto?

¿y cómo sumergirse

para siempre,

Alejandra?

Nadar en el agua tibia y olvidar como las almas que,

felices,

olvidan el camino de regreso,

nadar y mojarse el cabello y alcanzar la orilla y tumbarse en la ribera como las almas que,

felices,

se bañan en el río del Leteo,

como las almas felices, felices, felices,

como las otras almas, felices.

 

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