Diario de las ficciones elegidas III

 

La diarista.

La diarista.

Oh the wind kind of killed this plant […]

WTF? He highlighted the questions in green for this interview, you make it bold, not green!

Ok just as I have several personalities I have several thinking faces

Calendar: I’ll probably need to meet some contributors, at least one, for a coffee in Soho.

Ella dice todas estas cosas frente al ordenador, sobre una mesa de madera antigua y larga que ocupa justo el centro del cuarto, separando los ventanales que dan a la terraza y la cama desde la que escribo. Me gusta observar desde aquí, siempre he pensado: mejor elegir una esquina estratégica, de las que permiten verlo todo sin tener a nadie a la espalda. Cuando entro en una cafetería, dedico religiosamente unos segundos a buscar la mejor esquina, ¿vistas al exterior? ¿luz natural? Y una pared, para construir hueco, los centros son inhabitables.

He llegado a su casa hace dos horas. Llegar implica un viaje de cincuenta minutos, un recorrido desde el este hasta el centro de Londres. Ahora vive en un hospital en desuso, antes, en una universidad. Lo llaman live-in guardians, vives con pocas personas en edificios alucinantes, no pagas demasiado y a cambio se aseguran de que no entrarán a ocupar sus propiedades. No me he dado cuenta del hambre que tenía hasta que he llegado aquí. Al vivir sola, al pasar la jornada inmersa en la escritura de los ensayos para la universidad, a menudo se me olvida -decido olvidar- el tiempo que exige una buena comida.

Ella siempre tiene un plato que ofrecer. Una combinación caótica y exquisita, una mezcla inverosímil de ingredientes y de especias. La escena se repite con pequeñas variaciones, la veo moverse veloz por la cocina, usa sus manos para combinarlo todo, vierte el vino en una copa de excéntrico cristal verde, escuchamos Laurie Anderson – “oh Lord, her lyrics are the paradigm of postmodernity”.

Un plato que ofrecer, eso aquí, soledad soledad, es casi un milagro.

Dos platos enormes de quinoa con atún y vegetales al horno y…

Thank you dear

My pleasure

Ella es ella, pero estoy segura de que muchas así nos encontramos cada día. Nos asociamos en el sobrevivir, en el disfrutar, en el conquistar los espacios inconquistables abriendo túneles y cuevas para pasar la noche.

Mis noches de velas en candelabros.

Are you thinking in Spanish now?

Cómo puede ser, cosa pequeña e inteligente, príncipe, mujer de labios rojos, cómo puede ser que no entiendas esta lengua en la que escribo.

Que este mismo hecho, en la extraña dimensión que habitamos, resulte insignificante.

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