Poemas de Luis Eduardo García

I ♥ KRAKENS

 El kraken se disfrazó de algo parecido al amor

me ofreció su variedad de mucosas

y una soda helada

en el momento más bello

quebró mi tibia y peroné

(no pude evitarlo

era un kraken)

 

me dejó el corazón hinchado

como un dinosaurio

de juguete

y ya no puedo vivir sin sus ventosas

ni su rádula

 

oh

mi ardiente y hermoso kraken.

 

 

HAPPY END

No he visto nunca un lago helado. He visto precipicios

húmedos

y al amor ser devorado por las ratas.

 

He puesto comida en mi boca

y como un flash

los tobillos de la muerte me han atravesado la garganta.

 

Soy un lindo y bueno

ciudadano amoroso del mundo

(pero él me escupe y me odia y

ha lanzado sus perros contra mí

otra vez).

 

 

SIN TÍTULO (CON “SOME RIOT” DE ELBOW COMO FONDO MUSICAL)

 El renunciamiento no se parece en nada al caos.

El renunciamiento nunca tendrá la misma naturaleza que lo trágico.

El renunciamiento está lejos de ser líneas.

El renunciamiento está considerablemente apartado de ser un lenguaje punitivo.

El renunciamiento no puede ser abarcado por un cuerpo.

El renunciamiento no es naranja.

 

El

renunciamiento se podría representar con una variedad de fotografías en sitios rocosos

y helados

o con un tajo lo suficientemente hondo hasta la posterior fractura

del paisaje.

 

 

LAMENTO DEL SUCIO MUD

Hace dos

o tres horizontes

las cosas eran distintas.

Mi corazón de pólvora

no admitía destello alguno;

las cascabeles eran mi almuerzo y podía atinar al ojo izquierdo de cualquiera

a 100 metros de distancia.

La muerte me temía y el desierto respetaba mi paso.

 

He caído en desgracia.

Mi corazón se ha vuelto

fango suave y manejable.

 

Los bosques nevados quedan lejos

pero el frío se apodera de mis piernas.

El viejo Mud ha sido derrotado.

 

Si llego antes del anochecer ella me dejará montarla suavemente y

tal vez dar uno

o dos tiros al aire con mi viejo revólver

después de lavar todos los platos.

Oh, sí.

 

 

IAN CURTIS INTERPRETA “LOVE WILL TEAR US APART” CON LA AYUDA DE UNA CUERDA

 Ian Curtis ligero como un bombardeo. Como un choque de alces. Como una acumulación de

[árboles secos.

Ian Curtis ligero como una superficie pintada de rojo.

Ian Curtis ligero como una alondra aplastada.

 

 

LO INHUMANO PERMANECE

 Quiero alejarme lo más posible de lo humano. Es viejo

 y duele.

Prefiero los insectos.

 

Añorar lo azul es miserable. Creer que la belleza puede ser capturada

es jugar al exterminio.

Les estallará en el rostro. Esa es su finalidad.

 

Me alejaré lo más posible.

Lo humano jamás conocerá los límites

del dolor. Sólo conocerá

lo que puede romperse.

 

 

No seré parte.

Un pez violento ocupará mi lugar.

Esperaré como el cielo

a que todo sea destruido.

Luis Eduardo García (Guadalajara, 1984) es autor de los libros La música alejándose (ICA, 2009),  Pájaros Lanzallamas (Tierra Adentro, 2011), Dos estudios a partir de la descomposición de Marcus Rothkowitz (Tierra Adentro, 2012; Premio Nacional de Poesía Joven Elías Nandino), Instrucciones para destruir mantarrayas (filodecaballos, 2013) y Una máquina que drena lo celeste (Zindo & Gafuri, Buenos Aires, 2014).

Ha formado parte de diversas antologías, entre las que destacan El decir y el vértigo: panorama de la poesía hispanoamericana reciente (filodecaballos, 2005), Centrifugal. Poesía contemporánea de Dublín y Guadalajara (Editorial Cielo Abierto, 2014) y 1000 millones. Poesía en lengua española del siglo XXI (Editorial Municipal de Rosario).

Sus poemas, ensayos y traducciones han aparecido en revistas como Mula Blanca, Luvina, Crítica, Tierra Adentro y Transtierros.

Ha sido becario del Programa Jóvenes Creadores del Fonca en dos ocasiones.
Mantiene el blog http://pajaroslanzallamas.blogspot.mx/

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