Madres arrepentidas de Orna Donath

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Cuando la esposa de Kurt Vonnegut se quedó embarazada, dijo que estaba “infectada de descendencia”. La primera vez que leí esto me hizo mucha gracia y me sentí reconfortada. Las siguientes veces, también.

            Nunca ha sido fácil encontrar referencias a la maternidad, ya desde el embarazo, que no sean sencillamente una sacralización de la misma, una invitación velada a enrolarse en ella. “Ser madre es lo mejor que le puede pasar a una mujer” o “Hasta que no eres madre, no lo comprendes” son algunas de las frases más recurrentes que escuchamos todas aquellas que (aún, quizá) no tenemos hijos. Una declaración que nos habla del éxito emocional de las que han querido cruzar el puente y llegan al otro lado con alegría, de las que han contribuido a la continuación de la humanidad, nada menos. Una llamada a disfrutar de lo que dicen “el sentido más esencial de nuestras vidas”.

            Pero la maternidad, como absolutamente todo, tiene su cara oculta. Ciertos detalles que, a fuerza de ser silenciados, se han convertido en tabú y simplifican un discurso demasiado eufórico para ser cierto.

            Orna Donath ha publicado durante el último trimestre de este año 2016 Madres arrepentidas (Reservoir Books), un libro que ignora esa ley del silencio y sitúa el arrepentimiento lejos de lo políticamente incorrecto y dentro de las emociones lícitas. En él encontramos los testimonios de mujeres que, por muy diversas razones y en muy distintos grados, una vez han sido madres no encuentran la felicidad prometida. Resaltan, eso sí, que el arrepentimiento de ser madres no anula el amor que sienten por sus hijos: la clave está en que ese amor incondicional no compensa el sacrificio que para una mujer supone, casi siempre, ser madre.

            Lo más sugestivo de Madres arrepentidas es el mal recibimiento que ha tenido entre mujeres que se muestran satisfechas sin ninguna grieta en la experiencia de la maternidad. El tabú ha vuelto cuando algunas mostraron en redes sociales su deseo de que un libro tan “malicioso” no se hubiera publicado. ¿Por qué cuesta tanto aceptar que hay personas que, si pudieran volver atrás, harían las cosas de otra manera? ¿Por qué las que no lo harían se sienten ofendidas por esos otros casos? Donath encuentra la clave de la polémica ya en la cita de apertura del libro: “En vez de preguntar ¿cómo es posible que esto sea cierto?, podríamos preguntar ¿y si esto fuera cierto? ¿Qué pasaría entonces?”.

            En sus doscientas cincuenta páginas de testimonios, asistimos a casos de muy diverso tipo: desde madres y abuelas arrepentidas que jamás compartirían este sentimiento con sus descendientes hasta madres que lo comentan en confianza para que sus hijas puedan tomar una decisión más libre, menos determinada por la presión social. Madres solteras que han tenido que renunciar a todas las demás facetas de sus vidas y madres que cuentan con la ayuda de una pareja y una buena situación económica y aun así, no sienten interés por esa vocación. Madres abnegadas que cumplen con lo que se espera de ellas aun haciéndolo por obligación y no por devoción y madres que deciden divorciarse y dejar a sus hijos con el ex cónyuge para recuperar la independencia.

            No siempre tomamos la decisión correcta o la que podría hacernos más felices a corto, medio y largo plazo. Y como errar es tan humano como aprender de esos errores, Madres arrepentidas es un regalo caído del cielo para las mujeres que (aún, quizá) no hemos tenido hijos. Un libro para encontrar la desacralización del discurso sobre la maternidad, para reivindicar el derecho a arrepentirse y contarlo.

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Madres arrepentidas. Una mirada radical a la maternidad y sus falacias sociales

Orna Donath

Reservoir Books, 2016

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