Por qué amamos tanto a Elena Ferrante

 

Ilustración de Bergens Tidende.

 

La persona que se esconde bajo el seudónimo de la escritora Elena Ferrante nunca ha sido fotografiada. Tampoco ha sido vista en público y sólo ha concedido entrevistaspor correo electrónico,en contadas ocasiones y siempre a través de sus editores italianos. En unaépoca en la que la promoción de la figura del escritor está, en ocasiones, muy por encima del espacio que se le dedica a sus libros, Ferrante se atreve a no revelar su identidad. Autora de siete novelas donde las protagonistas siempre son mujeres, llega a España La niña perdida, el volumen que cierra su exitosa saga “Dos amigas”. ¿Importa realmente la identidad de quien escribe?

 

Anonimato.

Elena Ferrante, sea quien sea, ha conseguido gracias a su excepcional narrativa, huir de la fama que otros escritores ansían devotamente, legitimando así que lo único importante es la literatura. Los pocos datos que circulan sobre elladicen que nació en Nápoles en los años 40, que vivió algún tiempo en Grecia y que se instaló definitivamente en Turín. Cuando le preguntan por qué siente la necesidad de esconderse, se defiende así: “No he elegido el anonimato. Mis libros están firmados. Más bien me he retirado de esos rituales que los escritores están más o menos obligados a representar con el fin de mantener sus libros sujetos a la imagen “vendible” del autor. Y hasta ahora esto ha funcionado bien. Mis libros han demostrado cada vez más su independencia, de forma que no veo razón para cambiar mi postura. Sería algo funestamente incongruente”.

 

 

 

 

Los inicios.

El amor molesto, su primera novela, apareció en 1991. Su éxito fue tan abrumador que la autora tardó once años en publicar la siguiente,Los días del abandono: “Dos décadas son un tiempo largo, y las razones por las decisiones que tomé en 1990, cuando consideramos por primera vez mi necesidad de evitar los rituales de publicación, habían cambiado. En aquel entonces, yo estaba asustada ante la idea de tener que salir de mi caparazón. La timidez prevaleció. Más tarde, llegué a sentir hostilidad hacia los medios, los cuales no prestan atención a los libros por sí mismos y valoran el trabajo de acuerdo con la reputación del autor”. La tercera novela no se hizo esperar tanto,en 2006 apareció La hija oscura. En España, los tres títulos fueron publicados en el volumen Crónicas del desamor(Lumen, 2011).

 

 

Cuestión de género.

Muchos periodistas han jugado a adivinar quién se esconde bajo el seudónimo de Elena Ferrante y algunos han creído distinguiren ella rasgos del autor Domenico Starnone.Lectores y críticos creen que una escritora nunca podría narrarcon tanta violencia y erotismo la relación entre las mujeres de sus novelas, pero ella quiere transgredir los límites que se le presuponen a la escritura de mujeres: “Has oído a nadie decir recientemente acerca de cualquier libro escrito por un hombre: ‘¿lo ha escrito realmente una mujer, o tal vez un grupo de mujeres?’ Debido a su exorbitante poder, el género masculino puede imitar al género femenino, incorporándolo en el proceso. El género femenino, por otro lado, no puede imitar nada, porque es traicionado inmediatamente por su “debilidad”, lo que produce no puede fingir la potencia masculina”.

 

 

 

Dos amigas.

La saga que ha consagrado como talento literario a Elena Ferrante está compuesta por cuatro novelas: La amiga estupenda, El mal nombre, Las deudas del cuerpo y La niña perdida, todas ellas editadas en España bajo el sello de Lumen. Casi dos mil páginas de una narrativa palpitanteque te deja sin aliento. Sus dos protagonistas poseen los rasgos de los grandes personajes de la novela decimonónica: dolor y locura; oscuridad y pureza al mismo tiempo. Esta historia narra desde 1944 hasta la actualidad la historia de dos amigas íntimas, Lila (Raffaela Cerullo) y Lenù (Elena Greco)nacidas en un humilde barrio de Nápoles. La vida de las dos amigas durante más de sesenta añosa través del contexto social infame en el que viven. Lenù, influenciada por Lila, la más rebelde de las dos, lo apuesta todo a los estudios y se aleja del barrio. Son los ojos de Lenù los que miran hacia dentro de sí misma y hacia fuera para contarnos el relato de dos mujeres que sufren por las expectativas y exigencias tradicionales que se les imponen: “Gran parte de la historia depende de las diferencias entre Elena y Lila. Elena es muy disciplinada. Ella muestra un compromiso intenso con el mundo. Y también le gusta hacer hincapié en que Lila ha quedado atrás. Elena siempre insiste en que ella ha dejado atrás Lila. Pero de vez en cuando su historia se rompe y Lila aparece mucho más ferozmente. Si el ritmo de Lila se vuelve insostenible, el lector agarra a Elena. Pero si Elena se cae a pedazos, entonces el lector se aferraa Lila”.

 

 

Sus protagonistas.

Delia, Olga, Leda, Lila y Lenù tienen en común la libertad y la obligación de ser felices porque ellas, a diferencia de sus madres, han podido elegir. Pero la ausencia de modelos y la desorientación que sufren es una amenaza en sus vidas. Mujeres incompletas que no se conocen del todo a sí mismas y que arrastran consigo un mundo de prejuicios, violencia y secretos. “Ellas tienen las herramientas para pensar sobre sí mismas. El lenguaje detallado y reflexivo que utilizo es el suyo. Entonces algo rompe y los lazos de esas mujeres se disuelven, y el idioma con el que están tratando de decir algo sobre ellas también se suelta, se desata. A partir de ese momento, el problema es el de cómo redescubrir, paso por paso, el lenguaje mesurado con el que ellas empezaron”.

 

 

Ilustración de Drew Weing.

 

 

Feminismo.

Convencida de que las mujeres siguen luchando contra los límites impuestos por una sociedad patriarcal, Ferrante se cuestiona acerca del papel que la literatura les ha reservado: “La industria editorial y los medios de comunicación están convencidos de este lugar común: ambos tienden a encerrar a las mujeres que escriben, apartadas en un gineceo literario. Hay buenas escritoras, no tan buenas, y algunas grandes, pero todas ellas existen dentro de la zona reservada para el sexo femenino, solo deben abordar ciertos temas y en ciertos tonos que la tradición masculina considera conveniente para el género femenino”.

 

 

 

 

La frantumaglia.

En 2003 apareció La frantumaglia, hasta ahora sin traducción al español, un pequeño volumen donde se recoge todo lo que su misteriosa autora quiere que sepamos sobre ella: cartas y textos personales acerca de su manera de entender la vida y la literatura. “Mi madre me ha dejado un término en su dialecto que usaba para decir cómo se sentía cuando era arrastrada en direcciones opuestas por impresiones contradictorias que la herían. Decía que tenía dentro una frantumaglia (…) La frantumaglia es un pasaje inestable, una masa aérea o acuática de escorias infinitas que se muestra al yo, brutalmente, como su verdadera y única interioridad”. Esafrantumagliaes el hilo que une a todas las mujeres de Ferrante, un hondo malestar del que nunca podrán deshacerseque ha conseguido conmover a miles de lectores.

 

 

Lumen acaba de editar los cuatro volúmenes en bolsillo.

 

 

*Los extractos de entrevistas pertenecen a The Paris Review,Vanity Fair, y son traducción propia. Y la definición de frantumaglia pertenece a La frantumaglia traducida por Edgardo Dorby en Crónicas del desamor.

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